Para la gente que me conoce personalmente, sabe que soy una persona generalmente positiva. Y esto no quiere decir que no tenga días malos o que de vez en cuando me sienta agobiada. Pero usualmente trato de ver la enseñanza de todo lo que la vida nos pone en el camino. A fin de cuentas, soy una persona en constante evolución —como todos nosotros—.
Este blog post está un poco tarde, pues sabemos que los días que publico mis blog posts son los domingos. No es excusa ni mucho menos, simplemente la vida se ha puesto un poco más ocupada de lo normal y eso hizo que me dejara un poco de lado. Pero aquí estamos…
No sé qué pasa, pero cuando uno se convierte en mamá, la vida y la perspectiva de las cosas se vuelven más claras.La plenitud se encuentra en las cosas más simples, aprendes a decir con más facilidad¡NO!, aprendes a conocer tus límites y, por lo tanto, aprendes a que nadie más los traspase.
Y de ahí también aprendi a agradecer muchas de las cosas que tengo, que anteriormente tomaba como si la vida tuviera la responsabilidad de dármelas sí o sí. Estas son algunas de ellas.
Despertar junto a tus seres queridos, en la comodidad de nuestro hogar.
Un café caliente por la mañana, comida para elegir y disfrutarla con gente que amas.
La posibilidad de manejar mi tiempo de la manera que más me parece conveniente para el bien de mi familia. Disfrutar a mis hijos estando en casa. Llevarlos a sus actividades y ser testigo de su crecimiento y sus hitos.
La capacidad de elegir por mí misma, sin sentir culpa por ello.
Tener personas en las que puedas confiar, tener una conversación honesta donde los juicios no existan.
La conciencia del tiempo, del ahora.
Un cuerpo sano.
Las ganas de ser una mejor persona espiritual, mental y físicamente.
Un día de calma en casa.
Un trabajo que nos permite pagar las deudas.
Podría seguir la lista, pero creo que la idea ya quedó clara: Me parece que es importante practicar la gratitud de manera consciente, y no porque la vida sea perfecta.Simplemente para nunca dar por sentado todo lo que disfrutamos en el día a día.
Nuevamente, muchas gracias por tomarte el tiempo de leerme.