Cambio… La única constante en la vida.
Cambio… La única constante en la vida.
La única constante en la vida… dejemos un tiempo para reflexionar sobre eso.
Pero yo me pregunto ¿ por qué nos cuesta tanto trabajo aceptar el cambio? ¿Por qué en ocasiones nos sentimos tan renuentes al cambio, a lo nuevo, a lo que nuestra mente no reconoce?
Y para todo esto… ¡claro que me puse a investigar! Quería buscarle una explicación al porqué me sentía —o mejor dicho, me siento como me siento— quería darle una razón al sentimiento, una respuesta.
Me siento con la certeza de que no soy la única que se ha sentido así, que el dejar ir es difícil, que el cambio simplemente no lo podemos aceptar o que nos cuesta un trabajo enorme.
Y pues resulta que, según los estudios de la neurociencia, el cambio representa incertidumbre, y la incertidumbre resulta amenazante para un cerebro programado para mantenernos con vida. Aunque muchas amenazas actuales ya no son de vida o muerte, el cerebro sigue reaccionando como si lo fueran, desviando recursos de la corteza prefrontal (pensamiento racional) hacia el modo de supervivencia. Por eso, aunque sepamos que un cambio es bueno, algo en nosotros se resiste igual. Como lo dice la psicóloga Helena Boschi:
“Uncertainty is threatening and painful for a brain that wants to keep us safe”
(La incertidumbre es amenazante y dolorosa para un cerebro que quiere mantenernos a salvo.)
Fuente: welldoing.org
Es chistoso cómo muchas veces damos por sentado la situación actual en la que nos encontramos, ya sea laboral, sentimental, de vivienda, etc. Y llegamos a pensar que quizá estaremos para siempre en ese estado.
Un estudio publicado en la revista Science en 2013 demuestra precisamente eso. Los investigadores Jordi Quoidbach, Daniel Gilbert y Timothy Wilson encuestaron a más de 19,000 personas de entre 18 y 68 años, y encontraron que la gente reconoce cuánto ha cambiado en el pasado, pero subestima cuánto cambiará en el futuro. Como escriben los autores:
“People… regard the present as a watershed moment”
(Las personas consideran el presente como un momento decisivo)
— es decir, sentimos que ya llegamos, que ya somos quienes seremos por siempre. Pero la evidencia dice otra cosa.
Fuente: Quoidbach, Gilbert & Wilson (2013), Science
Me parece fascinante pensar en todo lo que la vida tiene por ofrecernos y la creatividad que en ella existe para sorprendernos y dejarnos saber que nada es un hecho. La única constante, sí o sí, es el cambio, así que no demos nada por sentado.
Hablando desde mi experiencia, vengo de una familia, digamos, muy conservadora, en donde nadie estudió fuera de la ciudad natal —ni siquiera en un estado cercano—, y debo confesar que en algún punto de mi vida pensé que ese era mi lugar, el lugar donde siempre estaría, haciendo exactamente lo mismo. (Para más contexto puedes ver ESTE VIDEO)
Pero para muestra, basta con dar un vistazo atrás y reconocer todo el camino que hemos recorrido: las altas, las bajas, las dificultades…
Hoy, lejos de aquella ciudad que alguna vez pensé que sería mi único destino, entiendo que el cambio nunca fue el enemigo — era simplemente la vida haciendo lo que mejor sabe hacer.
Así que la próxima vez que te veas frente a un cambio, velo como algo nuevo para ti: una versión que aún no conoces, esperando a ser descubierta.
Así que tomando mis propias palabras al corazón, le doy la bienvenida al cambio. Porque la vida es una sola, y prefiero vivirla descubriendo quién soy a seguir aferrada a quien creí sería para siempre.
Nuevamente gracias por tomarte el tiempo de leerme.
Besos, Karla.
